
En conmemoración del Día del Arbol (15 de junio pasado), el Comité Bandera Azul Ecológica de San Miguel de Santo Domingo realizó con escolares de 6o año de la Escuela de Castilla la siembra de árboles nativos y de arbustos decorativos en el parque situado frente a la Iglesia de Castilla de San Miguel. Sembrar un árbol es tal vez lo más fácil: pero regarlo, cuidarlo, "chapearlo" de vez en cuando, hecharle abono, cuidarlo de la maleza y hacerle su ronda, es lo que garantiza que el árbol sembrado crecerá en óptimas condiciones. De ahí que, en vez de ser partícipes de la actual campaña de siembra "masiva" de árboles promovida en la actualidad por varias instituciones en el marco de la campaña "A qué sembrás un árbol", que no ofrece ningun seguimiento a los árboles sembrados, o muy ténue, este Comité decidió emprender su propia campaña y limitarse a un número reducido de plantas que serán periodicamente cuidadas por los mismos niños de la Escuela. Todas las plantas sembradas son nativas y provienen de viveros privados o fincas y laderas de rios de San Miguel en los que brota la vida por doquier. Genesis sembró orgullosa un Targuá, Michael un Quitirrí, y los niños se sorpendrieron que la fruta del "Jaboncillo" que sembraron sirviera de jabón cuando sus abuelas lavaban en los ríos de San Miguel y de San Luis.
Ojalá los y las que siembran árboles en Costa Rica realmente se comprometan a verlos crecer, dediquen su tiempo a ayudarlos a enfrentar y afianzar (como todo ser viviente recién nacido) sus primeros pasos en este mundo. Y que no sea solamente un acto "para la foto" a lo que nos han acostumbrado tantas instituciones públicas en busca de imagen ante las comunidades.
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